Ajuntament de Barcelona

Visca-Barcelona

Barcelona me enamora
Alfred Rodríquez Picó
¿Vives donde te gusta vivir?
Vivo muy cerca de la plaza Molina. Estoy bien, pero tengo perspectivas de cambio.
Te gustaría cambiar, ¿por qué y a dónde?
Casi siempre he vivido en Barcelona, en diversos barrios, porque no tengo preferencias. Lo importante es que la casa tenga el espacio adecuado para montar mi observatorio, que tengo desde los seis años; primero, muy elemental, y desde que cumplí los nueve años, ya en condiciones. El otro punto fundamental es que esté bien comunicada, pues después de 27 años de ser conductor he pasado a ser peatón. He vendido el coche y voy a pie o en transporte público, sobre todo en metro, y ahora incluso en bicicleta, aunque por Barcelona me da un poco de miedo.
¿Haces vida en tu barrio? ¿Tienes cerca aquellas tiendas que necesitas? (panadería, colmado o tintorería)
En el barrio hay de todo, y como en casa comemos productos biológicos, desde una tiendecita especializada que tenemos justo al lado nos lo traen todo. Más práctico no puede ser.
¿Paseas por tu barrio o te acercas a otras calles y zonas?
Tengo un paseo preferido, que camino muchas veces con mi pareja: paseo de Maragall, Peris Mencheta, Font d'en Fargas, colina del Carmel, hasta llegar a la colina del Guinardó. Con frecuencia nos llevamos la fiambrera y comemos bajo un árbol. Y siempre estamos solos. Por un lado, te gusta estar solo, pero también piensas: "¡Qué pena, los barceloneses, que no saben aprovechar todo eso!"
¿Cuáles son tus cines, teatros y locales nocturnos favoritos?
Soy un enamorado del cine. Mi madre era repasadora de películas e inculcó su gran afición a todos sus hijos. Normalmente, voy a los cines que ofrecen versiones originales, a los Verdi sobre todo, y también al Icaria-Yelmo.
¿Y tus restaurantes, tascas o cafeterías.?
Cuando salimos a comer fuera de casa, nos gusta variar mucho y descubrir locales nuevos y cocinas innovadoras por toda Cataluña. El último descubrimiento ha sido el restaurante Les Fonts, en Olot. Aunque también hay locales donde somos clientes habituales, como el restaurante Orgànic de la calle de la Junta del Comerç.
¿Algún espacio público que te guste para ir a conversar?
El parque del Guinardó. Como todos los parques de Barcelona es muy tranquilo, incluso demasiado tranquilo, porque eso quiere decir que la gente va poco, y es una lástima.
Si tienes que hacer de cicerone de algún visitante, ¿Qué le enseñas?
Precisamente los parques. Barcelona tiene pocas zonas verdes, pero en cambio tiene pequeños parques magníficos y muy poco conocidos.
¿Cuál es el adjetivo más apropiado, gracioso o chocante que te han dicho de Barcelona? ¿Y cuál le pondrías tú?
El primero que se me ocurre es "ruidosa". Sin embargo, afortunadamente, he oído otros mucho más simpáticos. A pesar de eso, el de "ruidosa" es muy cierto.
¿Qué lugar, del mar al Tibidabo, te trae más recuerdos?
El Carmel, donde nací, en la calle de al lado de donde ha habido estos desgraciados derrumbes. Era un barrio de pequeñas torrecitas humildes, donde, cuando bajábamos al centro, decíamos: "Vamos a Barcelona".
¿El mejor rincón (un parque, un café, un banco...) para tener una cita romántica o hablarle al oído a la persona amada?
Me gustaría que Barcelona tuviera más rincones, es una de las asignaturas que tenemos pendientes. A pesar de todo, incluso para una cita romántica, son maravillosos los días de temporal cerca del mar, con las olas rompiendo contra las rocas, o en Collserola, con una visión amplísima del cielo y de nuestro entorno, mientras ves como la tormenta se forma y descarga.
¿Qué olores o qué colores, cuando los hueles o los ves en cualquier parte del mundo, te recuerdan enseguida a Barcelona?
Los olores dependen del viento, y cada viento trae un olor: el levante, el mistral, el poniente, el ábrego o el marero... Sin embargo, cuando estás fuera, para bien o para mal, te gusta comparar, y entonces te das cuenta de que, por desgracia, en Barcelona hay demasiado olor a gasolina, a coche; es uno de los puntos negros de la ciudad. Hace muy poco he estado en Londres, donde han restringido la circulación, y eso está muy bien, debe tenderse hacia este camino. Con respecto a los colores, recuerdo mucho la Barcelona que veía gris y oscura desde el Carmel. Hemos mejorado, pero todavía nos falta mucho verde.
De los cambios que se han hecho en la ciudad estos últimos tiempos, ¿Cuál te satisface más?
Las calles peatonales, y todos los que nos quiten contaminación atmosférica y acústica.
¿Cuál no te gusta, y qué harías para dejarlo a tu gusto?
No me gusta el exceso de ruido, los mediterráneos somos ruidosos, pero en Barcelona es exagerado. Hoy mismo, he caminado desde Gràcia hasta BTV (en la Via Laietana, cerca del Palau de la Música) y el ruido de los cláxones, de los motores, de los frenazos y las arrancadas es espantoso. Así no se puede vivir.