El periodo formativo, recogido en las bases de cada convocatoria, se planifica desde el Núcleo de Formación, bajo la dirección de Recursos Humanos del Área de Prevención, Seguridad y Movilidad. En las últimas convocatorias, este proceso constaba de tres fases:
Los bomberos en prácticas, durante el desarrollo de los cursos de formación básica y el curso de adaptación, están tutelados por dos mandos del servicio, que se dedican plenamente a esta tarea. Sirven de enlace entre el Instituto de Seguridad Pública de Cataluña y los Servicios de Prevención, Extinción de Incendios y Salvamento (SPEIS), en la primera fase, y entre los centros docentes externos, y el SPEIS, durante el desarrollo del curso de adaptación.
A la vez, todo el proceso formativo está coordinado por un oficial adscrito al Núcleo de Formación, que es la persona que coordina a los tutores, planifica las acciones formativas y controla el cumplimiento de su normal desarrollo.