Síntesis

Yo soy geómetra, o sea, sintético.
Color

La ornamentación ha sido, es y será colorida, la naturaleza no nos presenta ningún objeto monótonamente uniforme. En la vegetación, en la geología, en la topografía, en el reino animal, todo mantiene siempre un contraste de color más o menos vivo, y es por eso que obligatoriamente debemos dar color, total o parcialmente, a un miembro arquitectónico.
 
Columnas

En el mundo no hay una sola columna que sea vertical, (aunque numerosísimas veces se hayan propuesto que lo sean). La naturaleza de las cosas exige que sea inclinada, y sólo hay que estudiar hasta qué inclinación es admisible llevarla.
Curva-recta

La curva cerrada es el sentido de la limitación, así como la recta es la expresión del infinito.
Geometría

El arquitecto no ha de hablar vagamete como el ornamentista, sino concretamente: su lenguaje es la geometría. Encontrar las formas propias de cada función (que dan el carácter) es propio del arquitecto.
Monumentos

A los artistas no debe hacérseles monumentos, porque ya los tienen hechos con sus obras.
Naturaleza

Todo sale del gran libro de la naturaleza.
Originalidad

La originalidad consiste en volver al origen. De modo que es original aquel que, con sus medios, vuelve a la simplicidad de las primeras soluciones.
Paraboloide

El paraboloide es el padre, es el superior que se adapta a todo, que sustituye a los demás sin sustituirlos, tal como debe ser la misión del superior.
Personalidad

El carácter y el aspecto de una persona son hijos del esqueleto.Por eso, aunque uno se adelgace, se arrugue de piel y cambie de color por enfermedad, no pierde sus facciones características.
Razonamiento

La base de todo raciocinio es la regla de tres, la proporción matemática, el silogismo.
Arte

Toda obra de arte ha de ser seductora (en ello radica la universalidad, que atrae a todos, entendidos o profanos). Cuando, por una rebuscada originalidad, se pierde la cualidad de seducción, no es una obra de arte.