La química de la cocina y los saberes femeninos en el aula  
Por: Núria Solsona Pairó
(Experiencia llevada a cabo en el I.E.S. Josep Pla de Barcelona, en 4° de E.S.O)
         
       
       
       
         
         
         
         
     
     
         
         
     
 
 

Repensar la enseñanza de los saberes científicos ha sido siempre una de las características de mi trayectoria profesional. Esto me ha llevado a buscar nuevas prácticas educativas que contribuyeran a crear pensamientos y significados culturales que partan de la experiencia acumulada por las mujeres

Objetivo
Con mi intervención didáctica, mediante la reflexión sobre los saberes femeninos culinarios intento presentar a las chicas y chicos una serie de valores y signos diferentes de los que se han asignado tradicionalmente a la masculinidad y la feminidad.

Experiencias y conocimientos previos. El aprendizaje de los conceptos básicos de química en la ESO
En el aprendizaje de los conceptos básicos de química en la ESO, el alumnado dispone de una serie de experiencias y conocimientos previos sobre las sustancias y los cambios que se realizan, por ejemplo preparando una merienda o chocolate a la taza. Dado que habitualmente el contexto de aprendizaje en el que se desarrolla la enseñanza de la química es el laboratorio, no es fácil conectar con estas estructuras previas. La cocina y el contexto culinario para el aprendizaje de la química facilitan que las chicas y chicos puedan activar y utilizar sus experiencias y preferencias con los pasteles, el chocolate y todo lo que sea dulce. El contexto culinario es más significativo para el alumnado que el de la química de laboratorio. Además abordar el aprendizaje de la química de la cocina permite que estén presentes en el aula los saberes femeninos que normalmente no se encuentran entre los contenidos escolares.

Los saberes femeninos son un conocimiento central para el funcionamiento de la sociedad
Los saberes femeninos también son un conocimiento para la supervivencia y el bienestar de la población. A lo largo de la historia, los saberes femeninos culinarios han sido siempre patrimonio casi exclusivo de las mujeres.

El trabajo de aula organizado en una secuencia didáctica
El trabajo de aula, organizado en una secuencia didáctica, se estructura como las actividades de aprendizaje científico. Así, se desarrollan actividades de observación de las propiedades de las sustancias, de elaboración y de comprensión de textos científicos y se realizan experimentos que ayuden a la conceptualización.
Estudiamos las sustancias, los instrumentos y los procesos que se efectúan en la cocina. Por ejemplo, algunas de las sustancias que el alumnado aprende a identificar por sus propiedades son el aceite, el vinagre, la sal, el azúcar, el bicarbonato, el salfumán… entre otras. El nivel de implicación de las chicas y chicos en estas actividades es superior que en otras perspectivas de aprendizaje, porque es fácil que surjan sus preferencias personales."Uy, a mi no me gusta nada el vinagre, yo nunca lo pruebo." " Pues no sabes lo que te pierdes." "Este aceite huele mal…" La clasificación de las sustancias se hace mediante las mezclas y disoluciones para el desayuno. Aunque en alguna clase en horario de mediodía ganan protagonismo las patatas bravas. También llevamos a cabo diferentes experimentos donde se realizan algunos de los cambios físicos y químicos que tienen lugar en la cocina. Por ejemplo, preparamos caramelo de diferentes maneras, hacemos pan tostado, galletas, pasteles, mermeladas, espumas, requesón a partir de la leche, etc. Como un ejemplo de las similitudes históricas entre los instrumentos y los procesos utilizados en la cocina y en el laboratorio hablamos del baño María, inventado por María la Judía en el siglo III. Y trabajamos algunos de los textos de la maestra Rosa Sensat i Ferrer Les ciències en la vida de la llar (Publicacions de l'Editorial Pedagògica. Associació Protectora de l'Ensenyança Catalana. Barcelona, 1923)

Una primera valoración
En conjunto, es una de las actividades más apreciadas por el alumnado y sorprende su grado de autonomía, autoorganización y participación a la hora de realizarlas. Las chicas son las que llevan la iniciativa porque son más decididas y tienen más ideas sobre lo que se puede hacer para desayunar o merendar, Los coloides están presentes en el almíbar, la mayonesa, el ajiaceite y los flanes. Para ilustrar el grado de satisfacción de los alumnos, me gusta recordar la frase de una alumna, Lina, un día que yo pedía que escribieran la conclusión del experimento, después de haber preparado las mezclas y las disoluciones para desayunar. Dijo: "Déjanos disfrutar del momento"

El uso del contexto culinario en la clase de química es el reconocimiento de la autoridad de los saberes femeninos. Esta autoridad es reconocida, a veces con sorpresa, por las madres, las tías o las abuelas de las chicas y los chicos, cuando les piden alguna receta o información culinaria. Y el alumnado la transmite a la clase a través de textos que elabora. En resumen, mi experiencia me permite afirmar que mediante la química de la cocina hacemos circular la autoridad femenina.

Los modelos socialmente aceptados de masculinidad y de feminidad corresponden a unos estereotipos que atribuyen de manera exclusiva al sexo femenino la realización de las labores domésticas, entre ellas las de la cocina. Con mi experiencia intento contribuir a la configuración de unos modelos de referencia, diferentes de los actuales, para la construcción de la personalidad de las chicas y los chicos que rompan con la dicotomía masculino-femenino. Con mi intervención didáctica, mediante la reflexión sobre los saberes femeninos culinarios, intento presentar a las chicas y a los chicos una serie de valores y signos diferentes de los que se han asignado tradicionalmente a la masculinidad y a la feminidad que hoy, a pesar de los pequeños cambios que se observan, aún son mayoritarios en la sociedad.

Otros artículos de la autora sobre este tema
SOLSONA, Núria. (2001a) "La química de la cuina, una experiència per repensar l'ensenyament de la química". Senderi, 8. http://www.senderi.org
SOLSONA, Núria (2001b) "Saber doméstico y cambios químicos". Cuadernos de Pedagogía, 299, 40-43
SOLSONA, Núria (2001c) "Química culinaria y saberes femeninos". Aula, 105, 41- 44.