Exposicions
 
 
  Picasso dibujando Fauno tocando la flauta, 17 de septimebre de 1953
Prueba gelatino-argéntica
Anónima
Archives Picasso
Musée Picasso, París
© Todos los derechos reservados Picasso. La pasión del dibujo
09.02.2006 – 07.05.2006 (Inauguración: 08.02.2006)
Museu Picasso
Montcada 15-23. 08003 Barcelona

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«A los doce años sabía dibujar como Rafael pero necesité toda una vida para aprender a pintar como un niño.» Es el propio artista quien autodefine su trayectoria, quien sume el dibujo en un proceso dialéctico en el que las destrucciones y esquematizaciones sintonizan con un clasicismo y una audacia de la línea que alcanzan las más altas cotas. Madurez en unos dibujos precoces en los que un Picasso adolescente y joven se ejercita en el dominio y en el virtuosismo del trazo, que contrasta en su plenitud, e incluso en el momento del ocaso vital, con una espontaneidad y simplicidad que enmascaran la auténtica maestría y la fluidez de un ritmo versátil, que se adentran en los substratos más personales del artista. En Picasso subyace un esfuerzo por pasar de los arquetipos clásicos a unas representaciones en las que lo alegórico cede paso a un sutil sentido humorístico; unas representaciones en las que la mofa, la caricatura y lo monstruoso velan sentimientos y respuestas, pero que permiten que aflore la psicología del artista.
El dibujo asume un papel primordial en la génesis y desarrollo de la carrera artística de Picasso. El conjunto de dibujos que presentaremos no sólo nos da la auténtica dimensión de cuál ha sido la incidencia del ejercicio dibujístico en la totalidad de la obra del artista, sino que permite aprehender la esencia de su trayectoria. Estos dibujos son, en realidad, un testimonio no sólo de una gran calidad, sino que forman parte del entorno más íntimo de Picasso, un legado que él guardó siempre, y a través del cual revela su auténtico laboratorio de experimentación. En ellos establece los ritmos de su creatividad, sus indagaciones y sus logros, y desvela la génesis y evolución de sus obras esenciales.
El dibujo asume un papel primordial en la génesis y desarrollo de la carrera artística de Picasso. El conjunto de dibujos que presentaremos no sólo nos da la auténtica dimensión de cuál ha sido la incidencia del ejercicio dibujístico en la totalidad de la obra del artista, sino que permite aprehender la esencia de su trayectoria.
Especialmente en la segunda mitad de su vida, Picasso lleva a cabo un lúcido análisis de su momento vital, de su cotidianidad. El dibujo se erige en el instrumento que transmite la propia autobiografía del artista; la esquematización alterna con contornos maleables y sinuosos que recalcan el perfeccionismo del maestro en su labor de dibujante. Una sutil ironía alude a la fugacidad de la vida; el trazo ya maduro, pero lleno de potencia en una juventud renovada, define «el estilo Picasso», que ha determinado el arte del siglo XX.
La exposición, que reunirá más de 200 obras, se ha presentado previamente en el Musée Picasso de Paris (27.09.2005 – 09.01.2006), con motivo del 20 aniversario de la apertura de sus salas.

Comisariado: Dominique Dupuis-Labbé
Organización: Musée Picasso de Paris, la Réunion des Musées Nationaux de Paris – Museu Picasso de Barcelona

 
 

 
 
  Pablo Picasso
Fauno amarillo y azul tocando la diaula
Antibes, 14 de octubre de 1946
Ripolín y carboncillo sobre papel vitela de Arches
66 x 50,5 cm
Musée Picasso, Antibes
©  Sucesión Picasso, VEGAP, Barcelona 2006 Los Picassos de Antibes
06.07.2006 – 15.10.2006 (Inauguración: 05.07.2006)
Museu Picasso
Montcada 15-23. 08003 Barcelona

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En el verano de 1946 Picasso se instala en el Midi francés. El contacto con el Mediterráneo hace aflorar una nueva dimensión en la obra del artista. Personajes mitológicos y escenas paganas se convierten en los auténticos protagonistas de sus lienzos. La obra central de este momento, “La alegría de vivir”, una pintura desenfadada y suelta, pone de manifiesto el talante renovado del artista y su apuesta por la vida. El espíritu pagano de este momento, herencia de “La Bacanal” según Poussin, que realizó en 1944, aflora en una serie de pinturas en las que proliferan las escenas pastorales: los faunos, los centauros y las cabras toman el pulso de esta nueva y exuberante etapa de la vida y de la obra del artista. Bajo mil grafías y técnicas diversas, pinturas, dibujos, cerámicas y esculturas, el artista crea diferentes himnos a la vida.
La mayoría de estas obras forman parte de las colecciones del Musée Picasso de Antibes –emplazado en el castillo Grimaldi de dicha localidad e inaugurado como museo Picasso en 1949, tres años después de que Picasso instalara allí su taller– y se podrán contemplar, en el verano de 2006, en nuestro museo, con motivo del cierre temporal del museo francés.
La exposición, que constará de unas 100 obras, se presentará previamente en el Museo Picasso de Málaga (13.03.2006 – 11.06.2006).

Dirección del proyecto: Jean-Louis Andral
Organización: Musée Picasso d’Antibes – Museo Picasso de Málaga – Museu Picasso de Barcelona

 
 

 
 
  Pablo Picasso
Arlequín
Barcelona, 1917
Óleo sobre tela
116 x 90 cm
Museu Picasso, Barcelona
©  Sucesión Picasso, VEGAP, Barcelona 2006 Picasso y el Circo
16.11.2006 – 18.02.2007 (Inauguración: 15.11.2006)
Museu Picasso
Montcada 15-23. 08003 Barcelona

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Las vinculaciones de Picasso con el mundo del circo estuvieron muy presentes a lo largo de toda su vida. Ya en la Barcelona de fines del siglo XIX, Picasso frecuenta los circos que acuden a la ciudad, aunque en sus obras de este periodo no quedan huellas de ello. Los circos ambulantes de los bulevares de París se convierten en espacios visitados con frecuencia por el joven Picasso y sus amigos durante sus primeras estancias en esta ciudad. A fines de 1904 y comienzos de 1905 es cuando el tema del circo, concretamente el de Medrano, se convierte en un referente en su vida y obra y en el centro de las composiciones del momento. El artista crea un escenario ficticio, donde acróbatas y equilibristas –quienes ya aparecían a lo largo de la tradición literaria y pictórica del Romanticismo simbolizando el aislamiento y el sufrimiento humanos– interpretan papeles de la vida cotidiana, manifiestan sus problemas domésticos y el aislamiento y la incomprensión de sus sentimientos. Las escenas familiares en las que los saltimbanquis y los arlequines se erigen en los auténticos protagonistas de este periodo son herencia de los retratos de grupos familiares, cuyas raíces se asientan en la época azul. Estas composiciones serán el origen de una gran obra que Picasso perseguía desde hacía tiempo, “Familia de Saltimbanquis”, de 1905. El Arlequín, como ocurrirá en los años 30 con el Minotauro, se convierte en el alter ego del artista. El Arlequín, cuya génesis se halla en la época azul, será el auténtico protagonista de lo que se ha venido en denominar época rosa.
Durante los años del cubismo analítico, la familia de Arlequín reaparece aisladamente en un conjunto de óleos que realiza en 1909, como en el bodegón “Panes y frutero sobre una mesa”, cuya disposición de elementos nos remite a una composición anterior, “Carnaval en la taberna”. En 1915, Picasso realiza una serie de investigaciones a través de las que continúa su análisis de la representación del Arlequín y que tienen su colofón en la pintura “Arlequín”, propiedad del Museum of Modern Art de Nueva York, en torno a la que pinta una serie de acuarelas y que culmina, según palabras del propio artista, su interpretación de este personaje. Este intenso trabajo revertirá dos años más tarde en su primera y audaz colaboración teatral, “Parade”, en la que la recreación de la vida de una barraca de feria servirá al artista para hacer del mundo del circo el motivo de una serie de experimentaciones plásticas. De esta manera, los logros cubistas alternarán con un naturalismo que insinúa monumentalidades clásicas que va a desarrollar en los años ulteriores y en las que la personalidad del Arlequín va a continuar acaparando una posición central.
A partir de 1920 el tema del Arlequín y el Pierrot cobra fuerza de nuevo y, enlazando con los personajes de 1917, surgen las dos grandes y decisivas versiones de “Los tres músicos” –en las que el artista asume una vez más la identidad del Arlequín–, que constituyen un espléndido colofón de las enseñanzas que le proporcionó su viaje a Italia. En los años 30, la personalidad del Minotauro con el que el artista se identifica hasta el punto de erigirse también en su alter ego, va desplazando paulatinamente a la del Arlequín, hasta recoger sus despojos en el simbólico dibujo “Minotauro y Arlequín”.
En sus últimas obras, el espectáculo circense cobra una especial relevancia y el artista exorciza los números del circo de su juventud. Resurgen las amazonas y los payasos en un ejercicio rico y variado en el que su obra desafía la inexorable fugacidad de la vida. No duda en dejarse fotografiar en múltiples ocasiones asumiendo la identidad de un payaso, símbolo a la vez de la heroica y triste personalidad del artista, en unas magníficas fotografías tomadas por fotógrafos amigos como David Douglas Duncan, André Villiers y Edward Quinn.
La exposición Picasso y el circo revisará el tratamiento que del mundo circense hizo Picasso a lo largo de toda su trayectoria artística. La exposición se presentará a continuación en la Fondation Pierre Gianadda de Martigny (09.03.2007-10.06.2007).

Comisariado: Dominique Dupuis-Labbé y Maria Teresa Ocaña
Organización: Fondation Pierre Gianadda de Martigny – Museu Picasso de Barcelona

 
 

 
 
  © Museu Picasso, Barcelona 2006
Foto: Pepe Herrero La colección del Museu. Una nueva mirada
21.03.2006 – 09.2006 (Inauguración: 20.03.2006) Prorrogada hasta el 07.01.07
Museu Picasso
Montcada 15-23. 08003 Barcelona

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El conjunto de obras que configura la colección permanente de un museo se convierte en la esencia en torno a la que gira toda la actividad y funcionamiento del mismo. Siguiendo este criterio, el estudio de la colección del Museu Picasso de Barcelona, su difusión y la vinculación a otros aspectos de la obra de Picasso no representados en nuestro Museu es el objeto de una nueva presentación que queremos mostrar al público.
Centrándonos en el período de formación de Picasso, eje de la colección del Museu, durante este año 2006 hemos querido dar mayor protagonismo a algunos aspectos de nuestra colección, con la incorporación de algunas pinturas y dibujos procedentes de fondos privados. En concreto, hemos focalizado nuestra atención en el período que va desde los años pasados en La Coruña hasta su entrada en el terreno de la vanguardia. Asimismo, contamos también con una excelente selección de dibujos cubistas, etapa muy escasamente representada en nuestro Museu.
Esta nueva mirada que presentamos sobre nuestra colección muestra hasta qué punto el trabajo de Picasso fue tenaz y prolífico; hasta qué punto la gestación de sus proyectos discurría por vericuetos diversos hasta cuajar, a veces de forma inmediata o, en ocasiones, quedando en simples estudios que reaparecían, insospechadamente, al cabo del tiempo. Nuestro Museu es emblemático en lo que atañe a los años de formación de Picasso y constituye el claro exponente de la rigurosa idea que desde muy joven había diseñado para su carrera. La incorporación de estas nuevas obras permite incidir de un modo especial en aspectos nuevos de nuestra colección, así como mostrar el proceso que le llevó de la academia a la innovación, como el magnífico conjunto de dibujos cubistas antes mencionado.

Organización: Museu Picasso de Barcelona

 
 

 
 
  Pablo Picasso
Femme, Sculpture et Vase de Fleurs
1929
Óleo sobre tela
206 x 141 cm
Colección Barbier-Mueller, Barcelona
©  Sucesión Picasso, VEGAP, Barcelona 2006 Picasso, el hombre de las mil máscaras
06.04.2006 – 03.09.2006 (Inauguración: 05.04.2006)
Museu Barbier-Mueller d’art precolombí de Barcelona
Montcada 12-14. 08003 Barcelona

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Con ocasión del proyecto PICASSO2006BCN, el Museu Barbier-Mueller d’art precolombí de Barcelona organiza una exposición atípica, que acompaña la obra del maestro con esculturas realizadas por artistas del mundo tribal, de la América precolombina o de la antigüedad mediterránea. Constituirá una oportunidad única para presentar por primera vez en España una cabeza de madera esculpida por Picasso en 1907 y el objeto que le sirvió de inspiración: una cabeza de piedra ibérica, que data del siglo v antes de la era cristiana. Con ocasión de la exposición se publicará un catálogo en el que han colaborado Maite Ocaña, Jean Paul Barbier-Mueller y Pierre Daix, con prólogo de Jorge Semprún.

Comisariado: Jean Paul Barbier-Mueller
Organización: Museu Barbier-Mueller d’art precolombí de Barcelona – Museu Picasso de Barcelona

 
 
Actividades complementarias
 
 
   Picasso y el circo
Noviembre de 2006
Biblioteca de Nou Barris
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Charla sobre la exposición en la Biblioteca de Nou Barris, especializada en circo.

Organización: Consorci de Biblioteques de Barcelona – Museu Picasso de Barcelona