

Los grandes equipamientos tendían, hasta no hace demasiados años,
a orientar sus actividades a la excelencia en su campo, y a olvidar, o
no priorizar, los proyectos que buscaban un impacto directo tanto en el
barrio en el que están ubicados como en los públicos no
fidelizados. Por otro lado, los equipamientos culturales de barrio o distrito
(biblioteca, centro cívico, etc.) se remitían sólo
a su círculo más inmediato y no orientaban ninguna de sus
actividades hacia los habitantes de toda la ciudad.
Hoy en día, es posible dislocar estas escalas. Se constata que
los grandes equipamientos se abren a la cooperación con una diversidad
de agentes sociales y culturales. Se constata también que los equipamientos
de barrio pueden convertirse en referentes en toda la ciudad en un tema
especializado.
La finalización de los grandes equipamientos culturales de Barcelona
ha permitido que éstos naveguen «a velocidad de crucero»,
que tengan las dificultades y los retos inherentes a unos equipamientos
de este tipo. En muchos casos (museos, teatros, centros de arte, etc.),
disfrutan de las condiciones para que en ellos se realicen proyectos culturales
equiparables a los de las ciudades de nuestra dimensión, y lo demuestran
con las coproducciones que emprenden con sus homólogos (sobre todo
europeos), y con la resonancia internacional que alcanzan muchas de sus
producciones.
Por otro lado, en los últimos años ha surgido toda una serie
de iniciativas independientes que han obtenido buenas críticas
y se han hecho un lugar en el ecosistema cultural de la ciudad. La actualización
del Plan estratégico ha supuesto la realización de un esfuerzo
para detectar los puntos fuertes y las carencias existentes en cada uno
de los sectores culturales. En este sentido, se puede constatar que, en
general, las condiciones para la producción cultural en Barcelona
son actualmente mejores que en la última década del siglo
XX. En el momento en que Barcelona está a punto de completar su
dotación de grandes equipamientos culturales, al mismo tiempo,
los habitantes de la ciudad piden más proximidad a todos los equipamientos
y servicios públicos, incluidos los culturales.