|
LA NECESARIA PLANIFICACIÓN METROPOLITANA
La desaparición en 1987 de la Corporación Metropolitana,
que disponía de competencias tanto en transporte público
como en planificación urbana en el ámbito de los 27 municipios
del entorno de Barcelona, supuso la pérdida de un instrumento para
llevar a cabo la planificación integrada de la movilidad y del
territorio metropolitano. La creación de la EMT (Entitat Metropolitana
del Transport), cuyas competencias cubren un ámbito más
reducido e inciden únicamente en el transporte de viajeros, no
puede cubrir la pérdida de este necesario marco local de planificación
integrada.
 |
En 1997 se creó, como respuesta a las peticiones formuladas desde
el mundo local, la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM) como consorcio
formado por la Generalitat de Cataluña (51%), el Ayuntamiento de
Barcelona (25%) y la EMT (24%).
Los principales objetivos de la ATM fueron planificar la red de transporte
público metropolitano, organizar un sistema tarifario integrado
y concertar las aportaciones de las subvenciones al transporte público
colectivo.
En aquellos momentos, el transporte público de la región
metropolitana de Barcelona sufría dos grandes carencias: la penalización
económica que suponía la utilización de diferentes
modos de transporte y la penalización física en el intercambio
entre modos y redes de transporte no integradas.
En resumen, era necesario establecer un marco adecuado para extender la
cobertura del transporte público y configurar así un auténtico
sistema por medio de la integración de las diferentes redes existentes,
tanto en el plano funcional como en el físico y el tarifario.
La administración local no volvió a tener voz y voto en
la planificación del sistema metropolitano del transporte hasta
diez años más tarde.
La ATM ha desarrollado dos líneas de actuación para compensar
estos déficits: la integración tarifaria y el Plan Director
de Infraestructuras 2001-2010 (PDI).
 |
INTEGRACIÓN TARIFARIA
El proceso de integración tarifaria se fue desarrollando progresivamente
durante el 2001 en todo el ámbito de la RMB y culminó el
1 de enero de 2002 con la integración de la red de RENFE cercanías.
Asimismo, en esa misma fecha, aparecieron los nuevos títulos T-Trimestre,
T-Jove y T-Familiar, con los que se pretende beneficiar a los usuarios
que más utilizan el transporte público. Todavía queda
pendiente la integración de los títulos sociales, así
como la resolución de su financiación en el marco del sistema
tarifario integrado, ya que, de momento, sólo están financiados
por las Administraciones Locales.
Haciendo un balance del proceso de integración tarifaria, constatamos
que el uso del transporte público en la RMB se ha incrementado
de forma global en un 6,9%. El número total estimado de viajes
en la RMB durante el año 2001 fue de 759 millones, incluyendo tanto
los viajes realizados con títulos integrados como aquellos desplazamientos
realizados con los títulos propios de cada operador y de carácter
monomodal.
También hay que señalar que los viajes realizados mediante
la combinación de diferentes modos de transporte alcanzan un porcentaje
de casi un 19% del total de viajes, mientras que, antes de la integración
tarifaria, éste era ligeramente superior a un 8%.
EL PLAN DIRECTOR DE INFRAESTRUCTURAS
La otra gran línea de actuación de la ATM ha sido planificar
la extensión de la red de transporte público ferroviario
en el ámbito de la RMB, lo que se conoce como el Plan Director
de Infraestructuras (PDI).
El PDI constituye la respuesta consensuada de las Administraciones responsables
del transporte a las necesidades de infraestructuras del transporte público
en el ámbito de la RMB y en el horizonte del 2010.
Los
objetivos básicos que se ha propuesto el PDI son:
o Incrementar significativamente el volumen de desplazamientos en transporte
público colectivo y conseguir que el transporte público
gane cuota frente al vehículo privado en todos los ámbitos
de la RMB.
o Conseguir que la oferta de transporte público con infraestructura
fija sea un factor impulsor del funcionamiento metropolitano, de la implantación
de actividades en la RMB y de la competitividad internacional de Barcelona.
o Garantizar la mayor eficacia económica y social de las inversiones
públicas destinadas al sistema metropolitano de transporte mediante
una planificación integral y la distribución de la inversión
entre los diferentes modos de transporte en función del volumen
de demanda previsto en cada territorio.
Así pues, la principal tarea del PDI es potenciar las infraestructuras
ferroviarias, aunque también tiene en cuenta las grandes infraestructuras
asociadas al transporte de viajeros por carretera: estaciones de autobuses
y aparcamientos de disuasión e intercambio modal.
La voluntad de este PDI es subsanar el déficit histórico
que la RMB ha ido arrastrando hasta ahora. Tal y como apuntábamos,
la descentralización de la actividad económica cada vez
es mayor, especialmente la de tipo industrial y la de servicios, pero
Barcelona continúa manteniendo su polaridad, lo que genera un crecimiento
de la movilidad y, a la vez, un incremento de la longitud de los desplazamientos.
El volumen total de inversión necesaria para poner en práctica
el PDI es de 7.295,746 millones de euros, desglosada según se muestra
en el cuadro de financiación de la página 41.
La obra más emblemática del PDI es la construcción
de la nueva L-9 del metro que conectará la parte alta de Barcelona
con el resto de la comarca e incrementará el efecto red gracias
a un total de 14 nuevos intercambiadores y transbordos con todas las líneas
del metro de TMB, de los FGC y de RENFE. La conjunción de estos
dos factores implica captar un importante flujo de demanda de unos 90
millones de pasajeros anuales. La L-9 es la mayor línea de metro
en proyecto de Europa con 46 nuevas estaciones y 41 km de longitud.
Con la aprobación y la ejecución del PDI se empezará
a resolver el déficit histórico que arrastran Barcelona
y su entorno metropolitano y, si tiene continuidad, permitirá asegurar
la calidad de vida y la competitividad en el ámbito de la RMB.
A pesar del esfuerzo inversor, aún por concretar, que se llevará
a cabo con la aplicación del PDI, y del importante volumen de mejoras
en infraestructuras que contempla, este plan llega con retraso respecto
de lo que hubiera sido lógico. Su ejecución supondrá
que, durante un periodo de 10 años (hasta el 2010), la inversión
anual será igual a la realizada en los últimos 10 años.
Así pues, durante los últimos siete años, la creación
de nueva infraestructura ferroviaria (metro y FGC regional urbano), ha
sido de unos 20 km, y con la aplicación del PDI se prevé
que, en 10 años, se construirán aproximadamente 280 km de
trazado ferroviario y tranvía.
 |
 |
Paralelamente al esfuerzo inversor realizado hasta la fecha para ampliar
la red ferroviaria, dentro del programa de mejoras del transporte de superficie,
y para integrar el servicio en horario nocturno, se ha procedido a adecuar
la oferta del servicio Nit Bus, que presta la EMT, a la demanda de movilidad
nocturna. Durante el año 2001 el uso del transporte público
nocturno aumentó un 14,5% respecto al año 2000.
Hay que señalar, no obstante, que la movilidad nocturna tiene sus
propias características (cuantitativas y cualitativas) y presenta
diferencias con respecto a la diurna (cotidiana y no cotidiana), razón
por la cual la planificación de la red nocturna de autobuses tiene
que hacerse de forma diferenciada, tanto en lo que respecta a su extensión
como a su cobertura y frecuencia.
La Plaça de Catalunya se ha convertido en el centro como punto
de intercambio de los diferentes modos de transporte nocturno. Además,
el transporte nocturno forma parte del sistema tarifario integrado, con
las ventajas que eso supone para potenciar la intermodalidad. Además,
a finales del año pasado, la ATM puso en marcha una red nocturna
de autobuses para conectar Barcelona con las poblaciones de la región
metropolitana. Se trata de un servicio de 17 líneas que funcionan
entre las 24.00 horas y las 5.00 horas y que también forman parte
del sistema tarifario integrado. Este servicio es fruto de la demanda
de los ciudadanos de la RMB que habían manifestado la necesidad
de disponer de servicios nocturnos, dado que los servicios ferroviarios,
después de la ampliación del horario del metro, dejaban
una franja horaria (de 24.00 a 05.00 horas) sin cubrir por el transporte
público.
Gracias a la creación de este servicio, Barcelona y su área
de influencia disponen de transporte público colectivo durante
todo el día.
ACTUACIONES
DE TMB PARA MEJORAR LA RED
Transportes Metropolitanos de Barcelona (TMB) es el principal operador
de transporte público colectivo en la conurbación de Barcelona,
ya que en sus redes de metro y autobús se realizan el 70% de los
viajes de la RMB. En septiembre de 2001 la red de metro de TMB se incrementó
en 2,4 nuevos kilómetros con la inauguración de tres nuevas
estaciones de la L-3 de metro, con lo que alcanzó una longitud
total de 83,6 km.
Por otra parte, durante los días laborables, el horario de servicios
se ha prolongado hasta las 24.00 horas en cuatro líneas -1, 2,
3 y 5- que ya han sido adaptadas mediante la instalación de catenaria
rígida. En la línea 4 se está llevando a cabo la
instalación de este sistema, lo que posibilitará la ampliación
de horario a finales de este año.
También cabe destacar el esfuerzo que TMB ha hecho al aplicar el
Plan de Mejora a su red de autobuses. Este plan se concreta en dos líneas
de actuación: el aumento de la frecuencia de paso con la incorporación
de 100 nuevos autobuses y la creación de nuevas líneas del
denominado bus de barrio, así como la ampliación del recorrido
de algunas de las líneas convencionales.
De los 100 nuevos autobuses, 35 son de gas natural, lo que supone un primer
paso hacia la incorporación de este combustible menos contaminante
a la flota de TMB. El objetivo es llegar en los próximos años
a un total de 250 autobuses propulsados con gas natural.
Paralelamente, Barcelona participa como ciudad piloto en el proyecto europeo
del futuro autobús de pila de combustible, denominado bus de hidrógeno.
Durante el año 2003, se podrán ver en Barcelona los primeros
autobuses de esta prueba piloto de alcance europeo.
La mejora de la red de autobuses de TMB se tiene que englobar en el Plan
de Servicios de Transportes para la RMB, que en estos momentos está
redactando la ATM y que supondrá la mejora de la cobertura de la
red de superficies en todo el ámbito metropolitano.
Todas estas actuaciones de crecimiento y mejora de la red de transportes
a medio y largo plazo se enmarcan en un proceso de transformación
urbana, en que el transporte público se considera como elemento
fundamental para las grandes actuaciones que afronta la ciudad. La ampliación
del aeropuerto, el área Sant Andreu-Sagrera con la llegada de la
alta velocidad, la ampliación del puerto y el desarrollo del área
del 22@ en Poblenou, entre otras, son actuaciones que no se entenderían
sin considerar el transporte público como elemento clave de su
accesibilidad.
El objetivo de conseguir un modelo de desplazamientos que no hipoteque
las generaciones futuras, es decir, una movilidad sostenible, no se puede
conseguir únicamente con la mejora del transporte público.
Un transporte público competitivo y de calidad es condición
necesaria pero no suficiente para conseguir la movilidad sostenible.
Así pues, en primer lugar hay que encontrar una fórmula
de organización del territorio que posibilite una planificación
integrada de la movilidad y del desarrollo territorial. Pero, a la vez,
también es absolutamente necesario conseguir la participación
y complicidad de los agentes sociales y económicos y de la ciudadanía
en general en el desarrollo de la movilidad sostenible. El Pacto por la
Movilidad, firmado por el Ayuntamiento y más de cuarenta entidades
ciudadanas, y su cumplimiento marcan el camino a seguir en este sentido.
La
puesta en funcionamiento de la Autoridad del Transporte Metropolitano,
organismo consorciado entre la administración local y la Generalitat,
ha supuesto un paso muy importante de cara a la coordinación de
los diferentes sistemas de transporte público colectivo en el ámbito
de la Región Metropolitana de Barcelona.
Sin embargo, es necesario dar otro paso e ir más allá. Una
buena planificación y gestión de la movilidad ha de tener
en cuenta todos los aspectos que pueden incidir en ella como, por ejemplo,
la planificación urbana y la localización de actividades
y servicios. Se requiere un diseño global de todas las necesidades
y esto sólo lo podremos realizar de modo coherente a través
de un organismo metropolitano dotado de las competencias necesarias para
tomar las decisiones que permitan un crecimiento coherente, racional y
sostenible del territorio de la principal aglomeración urbana de
Cataluña.
|