""Hemos intentado vincular el desarrollo del proyecto a aquellas asociaciones que comparten nuestros objetivos para que aporten su experiencia y puntos de vista".entrevista
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Jaume Pagès: "El 11 de septiembre puso de manifiesto la oportunidad del Fórum"
El nuevo consejero delegado del Fórum Barcelona 2004 recuerda a las asociaciones reacias a integrarse en el acontecimiento que, al fin y al cabo, comparten y trabajan por los mismos valores: la búsqueda de la paz y la sostenibilidad, la necesidad del diálogo entre culturas... Y considera que un hecho trágico como el atentado de las Torres Gemelas no cuestiona
la celebración del Fórum, sino que, muy al contrario, todavía lo justifica más.

La entrevista
   volver al sumario / b.mm n.60  invierno 03
   

 

Jaume Pagès (Girona, 1946) fue nombrado consejero delegado del Fórum Barcelona 2004 el pasado mes de abril. Ingeniero industrial, catedrático de Ingeniería de Sistemas, Automática e Informática Industrial, y rector de la Universidad Politécnica de Cataluña entre 1994 y principios de este año, Pagès considera que con su nombramiento se abre un período de estabilidad en el Fórum, que permitirá continuar trabajando con intensidad y tranquilidad en la preparación de un acontecimiento cultural complejo y sin precedentes.

¿Qué ha llevado a una persona procedente del mundo de la tecnología a decidirse a asumir la máxima responsabilidad directa de un acontecimiento de tipo cultural y humanístico?
En realidad, mi experiencia de los últimos dieciséis años ha estado mucho más centrada en la gestión universitaria que en la investigación o la enseñanza. Visto de este modo, mi paso de la Universidad al Fórum no parece un salto tan considerable. Recibí la propuesta en el momento en que dejaba el rectorado, y no diré que me sintiera obligado a aceptarla, pero sí honrado, sin duda. Se trataba de una apuesta importante por parte de todos, porque el Fórum será un acto de gran trascendencia para Cataluña y para toda España. No negaré, de todos modos, que cuando acepté el cargo me temblaban un poco las piernas…

Josep Antoni Acebillo, arquitecto jefe del Ayuntamiento de Barcelona, hace un año decía en estas mismas páginas que todavía quedaba mucho por hacer para conseguir la complicidad del ciudadano con este acontecimiento. ¿Cree que se está consiguiendo? ¿Qué se hace en este sentido?
Hasta octubre del año pasado se ha desarrollado un proceso de participación colectiva en la elaboración del programa del Fórum, mediante el espacio de Internet Opina, puesto en marcha con la colaboración de la Universidad Abierta de Cataluña, que ha permitido que todas las personas que así lo han querido nos enviaran sus sugerencias sobre las áreas de su interés. La propuesta de actividades del Fórum, una vez enriquecida con estas aportaciones -hasta mediados de octubre se habían aceptado unas 300-, dará lugar al programa definitivo, que se presentará al Consejo de Administración a principios de año.
En lo que al aspecto promocional se refiere, trabajamos en la puesta a punto de una serie de herramientas, como una película o una exposición itinerante que servirá para presentar el acontecimiento de ciudad en ciudad.

¿Estas actividades de promoción también se realizarán en el extranjero?
Naturalmente. La logística del desplazamiento de las exposiciones promocionales es una de las cosas que hemos sacado a concurso. Se trata de saber cómo y dónde tenemos que desplazarlas para sacarles el máximo provecho. No tenemos por qué limitarnos a Cataluña y España. Y para llegar a lugares que están más lejos contamos también con Internet, aunque, si en algún punto se detecta un interés especial por el Fórum, se buscará el apoyo de las embajadas y entidades culturales para llevar a cabo estas sesiones de difusión. Intentaremos centrar la promoción internacional en los lugares en el que nos parece que puede tener mayor rentabilidad. Así, por ejemplo, pusimos un stand en Johannesburgo con motivo de la cumbre medioambiental. Además, no puede olvidarse el papel de la Unesco, que nos ayuda a la difusión de los objetivos y el programa del Fórum a través de su propia red de centros.
En cualquier caso, hay que reconocer que de momento la repercusión internacional del Fórum 2004 es más bien modesta. Es comprensible, porque no se trata de un acontecimiento de masas, como por ejemplo un acontecimiento deportivo, y también porque no existen precedentes de un acto de este tipo.

¿En qué punto se halla la organización de las diferentes actividades?

La parte que se encuentra más avanzada es la referente al Festival de las Artes, porque, lógicamente, los espectáculos no se pueden improvisar, sino que hay que tenerlos previstos desde mucho tiempo atrás. En cuanto a las exposiciones, las de dimensiones más modestas están definidas y se han aprobado los anteproyectos. Otras, las de mayor envergadura, requieren más tiempo. Algo similar sucede en relación con los acontecimientos de reflexión y debate, como las jornadas y congresos. El de religiones, por ejemplo, ya está cerrado, pero otros que piden una mayor movilización de recursos y personas todavía no lo están.

Uno de los objetivos del Fórum ha sido vincular en el desarrollo del proyecto a las organizaciones no gubernamentales.
Sí, hemos intentado vincular en el desarrollo del proyecto a aquellas asociaciones que de algún modo comparten nuestros objetivos, pero no sólo porque se trate de ONG, sino en la medida en que su trabajo tiene algo que ver con el desarrollo o las condiciones de la paz, sean o no sean ONG. Esperamos que participe cualquier entidad relacionada con estos aspectos para que aporte al Fórum su experiencia y sus puntos de vista.

¿Y cómo se articula esta participación?
Las asociaciones tienen cabida en la propia organización de las conferencias, las reuniones y los congresos programados. De hecho, en muchos casos, esta participación ya se ha producido. Las sesiones de conferencias no las organizamos nosotros, sino que las asociaciones y las instituciones invitadas realizan propuestas, y nosotros las discutimos y acabamos aprobando unas y rechazando otras. No son actividades que propiamente montemos nosotros; el Fórum sólo las acoge. Hay toda clase de entidades: organizaciones gubernamentales y no gubernamentales, asociaciones culturales y de otros tipos, etc. Todo ello configura un programa de actividades muy amplio. De todos modos, hay que decir que no son estas actividades las que llevarán al Fórum el mayor número de personas, sino los acontecimientos artístico-culturales: el Festival de las Artes, las exposiciones y el resto de actividades que organizamos en la Plaza, es decir, el punto de encuentro e intercambio por antonomasia. Aquí también contará con escenarios para actuaciones y posibilidades de presentar las experiencias de cooperación entre los sectores público y privado y las asociaciones ciudadanas a las que llamamos "Buenas Prácticas", junto con muestras de diversidad cultural mediante arte y artesanía, gastronomía, etc.

¿Qué papel desempeñan las asociaciones de fuera del país?
También hay un número de entidades de otros países presentes con sus propuestas, claro. Como actividad de proyección internacional, se puede destacar, actualmente, la iniciativa que han llevado a cabo un conjunto de asociaciones de varios países latinoamericanos como Brasil, Uruguay, Argentina, Chile y México, que han convocado, incentivadas por las propuestas del Fórum, tres congresos internacionales vinculados a los tres grandes ejes temáticos de 2004: el primero, sobre las condiciones de la paz, se celebrará en Atlanta; el segundo, sobre la ciudad sostenible, en Valparaíso, y el tercero, sobre la diversidad cultural, en Montevideo. Las conclusiones a las que se llegue en cada uno de estos congresos se presentarán posteriormente en el marco del Fórum.

 


Sin embargo, algunas asociaciones se han mostrado reacias a la hora de valorar el Fórum y de comprometerse con su programa. Hemos leído declaraciones de algunas de ellas en las que se manifestaba que preferían mantenerse a la espera, pese a estar de acuerdo con los principios del Fórum, por miedo a que, en definitiva, quedara en una simple operación de prestigio…
He mantenido reuniones con representantes de muchas entidades -como la Federación de Asociaciones de Vecinos, con quien me reuní antes de este verano- y a menudo he observado estas reticencias y este miedo a vincularse con el acontecimiento, por temor a que después pudieran arrepentirse de haberlo hecho. [Con posterioridad a la realización de esta entrevista, el 5 de noviembre, la Federación de Asociaciones de Vecinos de Barcelona anunció su decisión de desvincularse del Fórum por considerarlo poco creíble.]
Esto es insoslayable; imagino que estas asociaciones son muy complejas y acogen gente de diferentes tipos, con puntos de vista diferentes. Es comprensible, por lo tanto, que su proceso de toma de decisiones sea complicado. Pese a ello, tengo la esperanza de que conseguiremos una participación amplia y generosa. La cuestión de los valores es muy importante; el Fórum lo tiene muy claro. Y estos valores son ampliamente compartidos por dichas asociaciones.
Voluntariamente es difícil quedarse al margen de una oportunidad como la que el Fórum ofrece, tanto a Barcelona como a las propias entidades, con la excusa de que existe riesgo de manipulación. Yo aquí diría lo que dijo Cristo hace dos mil años: "Quien esté libre de pecado que tire la primera piedra". Ya tenemos todos una cierta edad... ¿Me asegura usted que es virgen? Yo le aseguro que no lo soy. ¿Verdad que me entiende? Ahora bien, también le aseguro que, entre los que estamos trabajando en el Fórum, se da una capacidad de entusiasmo y de ilusión, incluso una cierta visión utópica o romántica del mundo, que no se encuentra en la mayor parte de la sociedad actual.

¿Qué opina de otra visión crítica como la de Manuel Delgado, quien aseguró en un artículo que el Fórum no había consultado a los antropólogos a pesar de que ellos sean "los que más entienden de interculturalidad"?
No sé. Yo llevo poco tiempo aquí y no sé si se contactó con ellos antes de que yo llegara. Pero si es Manuel Delgado quien lo afirma, no cabe duda de que tiene razón. Seguramente ellos entienden mucho de interculturalidad, y debemos tenerlos presentes. Quiero recordar que tenemos un proceso abierto a las asociaciones y que, por lo tanto, sus representantes pueden dirigirse a nosotros en cualquier momento, privada o públicamente. Manuel Delgado lo hizo de forma pública; pues bien, de algún modo tenemos que responderle.
Cuando leí el artículo, mi primera reacción fue examinar la lista de los expertos que nos han asesorado. Ha habido y hay muchas comisiones asesoras, y puedo asegurar que los antropólogos se encuentran representados. A lo mejor no hay ninguno español, pero eso es otra cuestión. En otros sectores también puede ocurrir que a alguien le parezca que ha quedado excluido porque no nos hemos dirigido a él directamente. Pero insisto en que cualquier persona que tenga algo valioso que aportar será bienvenida.

¿Cómo se han desarrollado las relaciones del Fórum con los movimientos antiglobalización? Hay una entidad de este ámbito, el Movimiento de Resistencia Global, que negó a la prensa haber mantenido contactos de ningún tipo con los responsables del acontecimiento.
Bueno, esta asociación dijo exactamente que ni habían tenido contactos con nosotros ni los tendrían porque, al no sentirse representados por nadie, es imposible contactar con ellos. Pero no son los únicos de este movimiento. El movimiento antiglobalización es complejo, y hay tantas personas y asociaciones tan diversas que forman parte de él que yo no me atrevería a decir que no tengamos contacto con ellas. De hecho, hemos establecido contacto con representantes de algunas de las entidades que forman este movimiento.

¿Existe el riesgo de que algunos de los movimientos más radicales hagan ruido, como cada vez que se ha celebrado una reunión internacional importante?
Hay un elemento muy claro que diferencia el Fórum de las reuniones que han sido más contestadas por el movimiento antiglobalización. Éstas siempre tenían que ver con el poder, reunían a gente con alta capacidad de decisión sobre temas políticos o económicos. Se trataba de cumbres de jefes de Estado y de Gobierno, reuniones de la Organización Mundial de Comercio, el Fórum de Davos, acontecimientos de este tipo. Pero nosotros no somos nada de todo eso, sólo una entidad o consorcio que intenta organizar un acontecimiento cultural, y, por lo tanto, no tenemos grandes posibilidades de influencia, y aún menos capacidad de decisión en temas políticos ni económicos. Y en cambio, como acto cultural que es, el Fórum está abierto a todo aquel que quiera participar, siempre que se respeten unas reglas razonables de funcionamiento. Por esta razón no veo que vaya a excitar las iras de los movimientos antiglobalización ni antinada, entre otras cosas porque lo que pretende el Fórum es justamente promover una reflexión sobre la globalización y sus efectos en la cultura y, al revés, de la cultura en la globalización.

¿Qué número de asistentes se espera?
En los presupuestos aprobados por el Consejo de Administración hay un número que actualmente nos sirve de referencia, y es de cinco millones de visitantes a lo largo de los 141 días que dura el acontecimiento. Número de referencia significa que lo estamos diseñando todo para que el Fórum pueda acoger en condiciones razonables esta cantidad de personas.

¿Se tratará más bien de gente de Barcelona o también se busca atraer a asistentes de fuera?
En los congresos habrá una participación internacional, pero, por supuesto, reducida; no son millones de personas. Hay que presuponer que a los actos más multitudinarios la gente vendrá del entorno inmediato, entendiendo como tal un área de 500 km alrededor de Barcelona, a la que hay que añadir gente de Madrid y los que aprovecharán su estancia de vacaciones de verano en las zonas próximas para visitarnos.

Se ha hablado a veces de la posible reedición del Fórum en otras ciudades. ¿Es posible y deseable que tenga algún tipo de continuidad?
El Fórum no está definido como un acontecimiento que tenga que continuar necesariamente, pero esta posibilidad no está cerrada. Es una cuestión que no depende de nosotros, sino de que haya alguien dispuesto a tomar el relevo. Hay ciudades que se han interesado en ello, nosotros les hemos dado información y estamos dispuestos a ayudarles en todo lo que podamos a partir de nuestra experiencia, pero es un problema que nos supera: la decisión de reeditar más adelante el Fórum les pertenece exclusivamente a ellos.

Y por parte de la Unesco, que auspicia el Fórum, ¿no hay intenciones de continuar?
La Unesco es una organización que no toma la iniciativa en este tipo de temas. Aprobó la celebración del Fórum 2004, evidentemente, pero lo hizo a propuesta de España. Por lo tanto, si alguien quiere continuar y reproducir nuestro esquema, primero debe conseguir que el Gobierno de su país o de otro presente la iniciativa a la Unesco y que ésta le dé el visto bueno.
Lo que no hará la Unesco, porque no puede, es encargar la organización de un acontecimiento como éste a uno de sus países miembros, porque los demás le podrían reprochar no ser ellos los escogidos. Y, además, si la Unesco se lo propusiera a un país, éste le pediría financiación, y la Unesco no tiene dinero para hacerlo. No puede tomar la iniciativa; sólo bendecir las propuestas que se le hagan y, si hay más de una, intentar arreglar un acuerdo entre los candidatos o tomar una decisión.

¿Cree que el 11 de septiembre y todo lo que ha venido después puede tener alguna consecuencia negativa para el Fórum?
El atentado supuso un golpe muy importante para todo el mundo desarrollado y en particular para Estados Unidos, y creo que ha motivado mucho a todo el mundo a reflexionar sobre aspectos que están íntimamente relacionados con los ejes temáticos del Fórum: la diversidad cultural y el respeto entre las culturas, las condiciones de la paz y la sostenibilidad. Y continuará motivando reflexiones durante mucho tiempo; el proceso no ha terminado. Para nosotros, el 11 de septiembre es una fecha desgraciada, no cabe duda, pero a la vez ha puesto de manifiesto la oportunidad del Fórum. De hecho, el Fórum parece pensado después del 11 de septiembre, cuando lo fue antes. Es un acierto de los que lo idearon.

¿Cómo le parece que el Fórum puede contribuir a resolver los conflictos en curso en el mundo y convertirse en punto de encuentro entre las culturas enfrentadas políticamente, la judía y la árabe, la occidental y la islámica? La gente puede pensar que, si no se consigue ningún progreso en estos ámbitos, a fin de cuentas el Fórum no habrá servido para mucho…
El Fórum es un encuentro esencialmente cultural, no un acontecimiento político. Y aunque en las actividades programadas puede estar presente alguno de los grandes protagonistas políticos del momento, su intervención no será, en todo caso, de carácter político, sino esencialmente cultural. Se trata de promover la cultura de la paz: éste es uno de los objetivos del Fórum. Por otro lado, los diferentes bloques culturales ya poseen mecanismos de contacto, y en cualquier caso sus representantes pueden aprovechar la celebración del Fórum para mantener una más de sus reuniones. Pero tenemos que ser conscientes de que aquí no se resolverán los principales problemas del mundo, que poseen una complejidad que nos supera y unas causas profundas que deben ser abordadas desde muchos frentes.

¿No cree que la huella que pueda dejar el Fórum entre la gran mayoría de los ciudadanos tendrá más que ver con su aspecto festivo y arquitectónico-espectacular que con los debates sobre los temas candentes del mundo actual?
El aspecto festivo es, de hecho, complementario de las actividades del Fórum y se ha buscado expresamente, porque el diálogo, el intercambio y el encuentro son más fáciles en un ambiente festivo. Por otro lado, todos los temas relacionados con la creatividad están muy vinculados con la fiesta y el espectáculo. En el Festival de las Artes se acentúa el aspecto festivo, pero este aspecto no puede hacer olvidar los ingredientes de búsqueda de la innovación, de provocación y de reflexión sobre la creatividad que son fundamentales en su orientación. De cualquier modo, tenemos que procurar que el elemento festivo no se nos escape de las manos y acabe por hacer desaparecer la parte seria.

La vinculación que desde el principio ha tenido el Fórum con la gran reforma de aquella parte de Barcelona, ¿no conlleva una subordinación demasiado importante a los intereses urbanísticos? A veces parece que el Fórum ha sido sólo una excusa para la reforma urbana…
En su historia reciente, los grandes avances urbanísticos de Barcelona siempre han estado vinculados a acontecimientos internacionales. Fue el caso de las exposiciones internacionales de 1888 y 1929, y también, sin duda, de los Juegos Olímpicos de 1992.
De todos modos, cuando se planteó por primera vez la realización del Fórum, en 1996, todavía no se había vinculado la reforma del área del Besòs, de la que ni se hablaba. Es más tarde cuando todos los proyectos se unen y se llevan adelante en paralelo. Pero no se puede decir en absoluto que el Fórum sea una mera excusa para la reforma urbana. Son dos acontecimientos íntimamente conectados, y es difícil imaginarse un acto de estas características sin un escenario adecuado.
Como ambos aspectos están íntimamente vinculados, el principal reto planteado es construir un espacio auténticamente humano. Existen muchos elementos que ya nos indican que los arquitectos y urbanistas acertarán con su diseño. Se han proyectado unos espacios singulares y de gran atractivo, como el gran triángulo del edificio del Fórum, que conecta las áreas adyacentes al permitir el paso cebra por debajo; la pérgola que cubrirá la explanada del final de la Diagonal, sobre la depuradora, y que conducirá al mar, abriéndose por un lado sobre el Parque de los Auditorios y por otro al puerto deportivo…

Y hablando de las nuevas áreas de centralidad, ¿cree que ésta lo será efectivamente, o una vez el Fórum se acabe existe el peligro de desertización de todo este ámbito?
En los noventa, cuando todavía funcionaba a pleno rendimiento la Estación de Francia, nadie hubiera podido imaginar los grandes cambios que llegaría a experimentar la zona litoral-norte. Es un hecho que la Vila Olímpica y los rascacielos de Marina han creado a su alrededor un nuevo centro de actividad. Y aquí, donde confluyen tres grandes rutas de comunicación urbana, pasará lo mismo. La Diagonal históricamente tenía una gran fuerza desde la Plaça de les Glòries hacia arriba, y esta misma fuerza también la está cobrando en la parte de nueva construcción. La segunda vía es la Ronda Litoral, que pasará justo por debajo de la Plaça del Fòrum. Y la tercera, la Rambla Prim, que enlazará la zona del Fórum con la estación del TGV de la Sagrera; una auténtica rambla por la que se podrá ir a pie hasta el centro ferroviario, sin tardar mucho.
La remodelación de la zona dejará, entre otras muchas cosas, un Centro de Convenciones que ya ahora tiene adjudicados sus espacios hasta 2005, claro indicio de que la ciudad lo necesitaba; diez hoteles; nuevas áreas residenciales, entre ellas una de viviendas sociales… Será un área de servicios y residencial que se conformará, sin duda, como uno de los principales centros de actividad económica de la ciudad.

Su nombramiento se produjo al final de un período incierto en la organización del Fórum: primero, la destitución de su antecesor Jaume Sodupe, después, la rápida dimisión de Josep Caminal… ¿No son demasiados cambios, y demasiado vertiginosos, en el organigrama directivo de un acontecimiento que, al fin y al cabo, no es más que un proyecto?
Sí, pero se trata de un proyecto nuevo y de gran complejidad. En la medida en que no tiene referentes anteriores, es fácil que se creen tensiones y desencuentros entre aquellos que en un momento determinado han asumido la responsabilidad de llevarlo adelante. Y de Jaume Sodupe tengo que decir que realizó un gran trabajo, aunque se generara este desencuentro entre él y las administraciones que están detrás del Fórum.

¿Las cosas ya están definitivamente bien encarriladas? ¿No habrá más cambios?
Nunca se sabe; no depende sólo de mí. En lo que a mí respecta, haré todo lo que pueda para que no haya ninguno más. Con ello quiero decir que me he comprometido firmemente a llevar adelante el acontecimiento; ésta es mi responsabilidad. Y creo que entre las tres administraciones -Ayuntamiento, Generalitat y Gobierno central- hay un consenso sólido al respecto y que todas quieren que salga bien. Lo cierto es que no detecto tensiones especiales entre ellas, ¡aunque quizás yo sería el último en enterarme! Las reuniones del Consejo de Administración funcionan muy bien, se van aprobando las líneas de trabajo que proponemos, nos dan consejos que vamos recogiendo... En resumen, creo que las administraciones se sienten bien representadas y que, en lo referente a las relaciones del equipo directivo del Fórum con ellas, vivimos una situación de tranquilidad que permite un buen desarrollo de nuestra labor.

 
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