Desde diversos puntos de la
ciudad y, principalmente, desde los edificios más altos
podemos ver la montaña de Montjuïc, la montaña situada
entre la ciudad y el mar. Tiene en su cima un castillo
y la brusca pendiente del lado que mira al mar, hacia
el sur, se encuentra ocupada, en su parte meridional,
por el cementerio Nuevo. En la parte que mira a levante
hay un jardín de plantas de tierra cálida.
Montjuïc es, junto con el Tibidabo, una de las dos montañas
que dan carácter a nuestra ciudad, descrita en una antigua
canción como la "perla del Mediterráneo" rodeada por
las montañas y el mar..."centinelas de su paz..."
La vertiente norte, que baja suavemente hacia la
ciudad, está cubierta de jardines. La parte alta,
lugar en el cual funcionó durante muchos años el parque
de Atracciones (construido en 1966), se destinará
en el futuro a zona sin equipamientos ni instalaciones
de diversión, favoreciendo de este modo la existencia
del paisaje natural.
Si queremos hacer un recorrido por la montaña encontraremos,
además de los jardines exóticos, una rosaleda, algunos
de los museus de la ciudad, diversas esculturas, representativas
algunas de artes tradicionals (La Puntaire),
históricas otras (El Timbaler del Bruc) y otras
más, dedicadas a personajes populares, escritores
y poetas.
El Montjuïc que mira al mar
Miramar: recorrido desde la cima hacia el mar
Con el nombre de "Miramar" conocemos la explanada
situada como un mirador sobre el puerto. La domina
un edificio a medio restaurar, que acogió los primeros
estudios de TVE. En los jardines de la explanada podemos
contemplar unos árboles muy viejos con los troncos
retorcidos en formas fantásticas. Hay también dos
esculturas, La Fertilidad de Josep Clarà y
La Pomona de Pau Gargallo. El desaparecido
transbordador del puerto había tenido en esta explanada
su estación de parada.
Los jardines de Costa i Llobera
Debajo de Miramar, en la vertiente más suave del
Morrot, el acantilado que cierra Montjuïc, se instaló,
en 1970, uno de los jardines de cactus más importantes
de Europa: los jardines de Miquel
Costa i Llobera.
En estos jardines encontramos especies de plantas
procedentes de Kenia, Etiopía i México.
En el parque encontramos una escultura de josep Viladomat:La
Puntaire, que representa una mujer haciendo encaje
de bolillos, y también un monumento dedicado a El
pi de Formentor, el poema más famoso de Costa
i Llobera.
Los Museus
En Montjuïc podemos visitar algunos de los museos
más significativos de la ciudad:el Museo
de Artes e Indústrias Populares, el Museo
Nacional de Arte de Catalunya, el
Museo de Arqueología, el Etnológico
y la Fundación
Miró.
Las esculturas
En la zona del antiguo parque de atracciones encontramos
diversas esculturas; cuatro están dedicadas a personajes
populares:Carmen Amaya, obra de Josep Cañas (1966);
Joaquín Blume (1966) y Charlie Rivel (1972), estas
dos últimas de Ros Sabater, y Charlot (1972), de Núria
Tortras. La quinta y más conocida, per encontrarse
fuera del recinto del parque, es el monumento a La
Sardana obra también de Josep Cañas (1966).
El mirador del Alcalde
Desde un mirador conocido como el Mirador
del Alcalde (inaugurado por el alcalde de
la época, José María de Porcioles), podemos gozar
de una panorámica diferente sobre el puerto de Barcelona.
El suelo del mirador es un original "collage" de cerámicas
y trozos de vidrio de botellas. Es obra del pintor
Joan J.Tharrats. La fuente del mirador fué diseñada
por Carles Buigas y, en uno de los rincones del mirador
encontramos la escultura Homenatge a Barcelona,
de Josep Maria Subirats.
El castillo
En el castillo, antigua torre de vigilancia que corona
la cima de Montjuïc encontramos, a su entrada, unas
piedras grabadas en las que se puede leer las fechas
de 1679 y 1704. En el camino hacia el castillo está
la escultura de una victoria alada en un pedestal,
que recuerda al aviador Juan Manuel Durán uno de los
héroes del avión Plus Ultra que, en 1926, fué hasta
América en un vuelo sin escalas.
En el año 1751 se amplió el castillo al efectuarse
las obras del ingeniero Juan Manuel Cermeño, que le
darían el aspecto actual. Destacamos el patio de armas
del castillo y el pozo situado al lado del bar. También
son dignos de atención los baluartes que llevaban
los nombres de San Carlos y Santa Amalia, en honor
de Carlos III y de su esposa.
El museo militar
Después de 1940, y como resultado de largas negociaciones,
el estado devolvió a la ciudad el castillo en el cual
se aloja actualmente el Museo
Militar en el que podemos contemplar una colección
de armas y armaduras, algunas de ellas exóticas, y
los retratos de los condes-reyes de Catalunya, obra
de Filippo Ariosto. La estatua ecuestre del general
Francisco Franco, obra de Josep Viladomat, fue retirada
del patio al ser instaurada la democracia.
Los jardines de Mossèn Cinto
Bajando por la misma carretera del castillo hasta
el monumento del aviador Durán encontramos un atajo
que nos lleva hasta los jardines de Mossèn
Cinto Verdaguer. Las plantas bulbosas que lo forman
y que son su característica principal, florecen en
primavera, época en que podemos gozar del jardín en
su mejor momento. Los juegos de agua, formados por
un conjunto de terrazas por las que el agua transcurre
mansamente, son también uno de los atractivos de los
jardines. Camino del estanque hay una escultura de
Ramón Sabí, con versos del poeta Verdaguer.
La Plaza del Dante
En la plaza del Dante Alighieri encontramos algunas
esculturas, no todas del mismo interés artístico.
En 1921 se colocó una en la explanada que está delante
de la salida de los jardines de Mossèn Cinto, para
conmemorar el sexto centenario del autor de La
Divina Comedia. En la misma plaza hay un desnudo
femenino, La Belleza, obra espléndida de Josep
Llimona.
La piscina olímpica
Frente a la plaza del Dante se encuentra la piscina
olímpica, obra de Antoni de Moragas, construida el
año 1992 en el mismo lugar en el que había habido
la antigua piscina descubierta. La construcción de
la nueva piscina supuso la desaparición de la font
Trobada, una de las fuentes históricas del Montjuïc
ochocentista, la cual quedaba en el interior de un
bar. ("50 vegades Barcelona", Josep Maria Huertas
Claveria).
La Escuela del Bosque
No muy lejos de la piscina olímpica se levanta la
Escuela del Bosque. Esta escuela fue la primera gran
escuela municipal, abierta en 1914 en en los terrenos
de la finca Laribal. El edificio de estilo neoárabe
que acogió a la escula en sus comienzos, desapareció
para dejar sitio al nuevo edificio de un estilo arquitectónico
indefinido. A la entrada de la escuela, Josep Llimona
instaló un grupo escultórico llamado Amor a la
infancia. La primera directora de esta escuela
fue Rosa Sensat, maestra que realizó una importante
labor, tanto a nivel de divulgación de las nuevas
corrientes en la docencia, como a nivel de organización
de centros escolares.
La Plaza del Sol
En esta plaza, que se encuentra al lado de la Escuela
del Bosque, el Ayuntamiento instaló, el año 1992,
un jardín de esculturas modernes representativas de
las diferentes tendencias escultóricas de finales
del siglo XX, las cuales rodean la escultura tradicional
de Manelic, famoso personaje de Terra Baixa,
de Àngel Guimerà. La escultura es obra de Josep Montserrat
(1909).
Entre las nuevas esculturas destacan las obras de
Tom Carr, Josep Plensa, Perejaume y Enric Pladevall.
La Fundación Miró
La Fundación
Miró es un extraordiario edificio de 1975, debido
a la creatividad de Josep Lluís Sert. El edificio
ha sido ampliado posteriormente siguiendo la tónica
de su creador. Acoje una colección permanente de obras
de Joan Miró y también exposiciones itinerantes. En
los espacios al aire libre podemos contemplar esculturas
de Joan Miró, como la de Bon dia, Barcelona
que resalta sobre una panorámica de la ciudad. A la
entrada de la Fundación destaca un pájaro de color
naranja, obra de Alexander Calder.
El monumento, conocido con el nombre de las Quatre
Ales (Cuatro Alas), había estado situado en la
avenida de Pau Casals y, finalmente, fue trasladado
a la Fundación.
Citamos como uno de los grandes atractivos de la Fundación
Miró la Font de Mercuri, obra también de Calder,
realizada para el Pabellón de la República Española,
dentro de la Exposición Internacional de 1937, en
París. La Font de Mercuri es un móvil hecho
con mercurio procedente de las minas de Almadén, como
homenaje a los españoles republicanos. Calder, gran
amigo de Miró, la regaló a la Fundación, en donde
ha sido de nuevo puesta en funcionamiento. Se puede
apreciar la caida de las gotas de mercurio, tal como
la diseñó el famoso escultor norteamricano.
La Font del Gat
El camino de bajada de la Fundación
Miró acaba en la Font del Gat, una de las más
famosas de Montjuïc. Una antigua canción catalana
("Baixant de la Font del Gat") contribuyó a su popularidad.
La fuente está a la entrada de un edificio del año
1925, de Josep Puig i Cadafach, hoy convertido en
restaurante.
El estanque y la celosía
Frente a la Font del Gat hay un estanque, rodeado
de árboles, y como fondo tiene una celosía de color
crema, en la que destaca una escultura de la Exposición
del 29, obra de Antoni Alsina. Este lugar, conocido
como los jardines del Claustro, es uno de los rincones
más bellos de la montaña ("50 vegades Barcelona",
Josep Maria Huertas Claveria).
El Teatro Griego
Un poco más adelante, bajando a la derecha, se encuentra
el Teatro
Griego, creado para la Exposición de 1929, por
el arquitecto Ramon Reventós. El teatro fue construido
aprovechando la cuenca de una antigua pedrera. A la
entrada del teatro encontramos unos jardines y una
logia en la que hay una escultura de Josep Viladomat:La
noia de la trena (La muchacha de la trenza).
Cada verano tienen lugar en el teatro representaciones
de diversos géneros (danza, teatro, canto, conciertos)
durante la conocida "temporada del Grec". Las representaciones
de esta temporada se celebran también en otros espacios,
tales como las Piscinas Picornell, en donde tienen
lugar actos para niños como "Cinema i bany" ("Cine
y baño"), en el Instituto del Teatro, en el teatro
municipal Mercat de les Flors, en el Teatre Lliure,
en el Pueblo Español, en la Plaza del Rey, en el Gran
Teatro del Liceo...
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